El proceso de entrevista en Shopmonkey fue estructurado y con un tono amigable. Pasé por varias rondas donde la comunicación fue clara en cada etapa.
Primera fase: Entrevista con la reclutadora, enfocada en validar mi experiencia y alineación con la cultura de la empresa.
Segunda fase: Entrevista con un líder del equipo, donde se discutieron temas como onboarding, account management, estrategias para evitar churn y herramientas de organización.
Tercera fase: Entrevista con tres miembros del equipo de Implementation, con preguntas sobre clientes no tech-savvy, metodologías de onboarding, métricas clave y habilidades esenciales para el rol.
Evaluación adicional: Se solicitó una prueba de inglés en Pipplet, la cual no había sido mencionada inicialmente.
Durante las entrevistas, recibí comentarios positivos sobre mi perfil y experiencia. Sin embargo, en la etapa final, el equipo decidió continuar con otros candidatos. Se mencionó que mi experiencia tenía un enfoque más relacionado con soporte, aunque en las entrevistas abordé estrategias de adopción de clientes, gestión del cambio y métricas de implementación.
Adicionalmente, se indicó que la vacante podría cubrirse internamente, lo que eliminaba las oportunidades para candidatos externos.
Conclusión: Shopmonkey tiene un proceso estructurado, aunque en mi experiencia, factores internos influyeron en la selección final de candidatos.